martes, 2 de mayo de 2017

¿Sirve para algo la evaluación para el acceso a la universidad?

"Que hagan exactamente lo que yo digo" - Fuente de la viñeta
En las próximas semanas los estudiantes de 2º de Bachillerato afrontarán su evaluación para el acceso a la universidad. El orientador Víctor Cuevas ha publicado algunos tuits en los últimos días sobre esta prueba y sobre el sistema educativo actual que han generado debate; incluimos más abajo algunas de las ideas que comparte. ¿Qué opinas?  Puedes añadir un comentario aquí o responder a través de redes: en Twitter con etiqueta #orientachat o en los temas abiertos en los grupos de orientadores y orientadoras de Facebook, LinkedIn o Google+.






"Ahora que se acerca la prueba de acceso a la universidad, hay que decirlo alto y claro: es nefasta, no sirve para nada. El Bachillerato es una etapa absurda, anclada en la enseñanza tradicional, que no enseña nada más que a memorizar para pasar exámenes. El Bachillerato es una academia de asignaturas para preparar el examen de acceso a la universidad. No forma en absoluto. Una prueba mala no es mejor porque sea igual para todos. Sólo es igual. En treinta años no hemos sido capaces de inventar algo mejor que PAU. Nuestro sistema educativo es fallido. Sin matices, desde Infantil hasta Bachillerato pasando por FP y Universidad. No enseña a aprender. El foco del aprendizaje debe estar en los procesos, con actividades prácticas basadas en problemas que permitan transferir aprendizajes."




Cuenta en Twitter: @vcuevas - Blogeducadores21

Actualización: Víctor Cuevas ha escrito una entrada en su blog desarrollando las ideas que ya planteaba en Twitter. Disponible en: Alternativas al Bachillerato y al acceso a la universidad (2-5-2017)

5 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo con tu planteamiento, Víctor. La prueba de acceso a la universidad es simplemente selectiva... y ni siquiera de manera equitativa, puesto que en algunos grados universitarios basta con sacar un 5 y en otros hay que acercarse a la máxima nota posible, 14, sin que ello signifique que el perfil de alumno seleccionado corresponda con el perfil potencialmente más idóneo para el futuro profesional. Quienes aspiran a titulaciones sanitarias tienen por ejemplo por delante un duro camino en el que se quedan sin plaza buenos y buenas estudiantes. La oferta de plazas en algunas titulaciones no es realista, por exceso o por defecto, y tanto el sistema universitario como el preuniversitario están muy desconectados del mercado laboral. Nuestros estudiantes se pasan un duro año memorizando contenidos y peleando por una buena nota.

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  2. De acuerdo en todo Víctor, enfatizo lo desfasado en general del sistema educativo, de lo poco que ha evolucionado y quizá modifico tu ultima frase , si me permites:"el foco del aprendizaje debe estar en los alumnos y sus procesos cognitivos, emocionales, motrices,..."

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  3. Poco debate se presenta...también comparto opinión.
    Poco tiene que ver con el aprendizaje, más bien selecciona a alumnos para clasificar a las Universidades.
    Sigo sin entender el por qué, para estudiar un grado en concreto, se piden notas de corte distintas según la universidad.

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  4. El Bachillerato y el sistema de acceso a la universidad presenta sin duda muchas imperfecciones. Una de ellas es la falta de tiempo para tutorizar y orientar a los alumnos de manera individualizada. Por otro lado, no es el único camino posible, como desarrolla Víctor Cuevas en su blog: http://educadores21.com/?p=16758

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  5. El debate de fondo sigue siendo el modelo de Bachillerato, su carácter y su estructura. Mientras no pierda la consideración de academia de asignaturas, estamos abocados a dos cursos que dejaran de lado innumerables talentos, especialmente en la Escuela Pública. Por eso he desarrollado alternativas en mi entrada. Gracias por plantear este debate, Alberto y al resto, gracias por comentarlo. Saludos a todos.

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