lunes, 22 de mayo de 2017

"Llamar a la desobediencia para cambiar la orientación educativa", por María José G. Corell

La orientadora María José G. Corell publicó ayer en su muro público de Facebook una reflexión animándonos a iniciar cambios en orientación educativa. ¿Qué cambios debemos iniciar? ¿Es posible la "desobediencia"? ¿Qué opinas?

Te animamos a añadir un comentario aquí, en el muro de María José o responder a través de redes: en Twitter con etiqueta #orientachat o en los temas abiertos en los grupos de orientadores y orientadoras de Facebook, LinkedIn o Google+.



Fuente de la imagen: M.J. G Corell


"Cada dia me doy más cuenta de la importancia de la desobediencia, de cuestionar críticamente cualquier mandato en cualquier ámbito de nuestra vida. Y cómo nos han inculcado todo lo contrario, (sobre todo en la infancia, pero no solamente): que ser buena "niña" (chica, ¿mujer?, persona) es ser obediente, hacer caso,... Y seguimos educando en la obediencia en el "portarse bien".
Las personas que trabajamos en orientación hemos adquirido una especie de indefensión aprendida (dice la wikipedia que la indefensión aprendida es “la condición de un ser humano o animal que ha "aprendido" a comportarse pasivamente, con la sensación subjetiva de no poder hacer nada y que no responde a pesar de que existen oportunidades reales de cambiar la situación aversiva”)
Hemos asumido el papel que se nos ha asignado sin cuestionar lo que estaba establecido y lo que se nos demanda. Es como si no hubiera nada que pudiéramos hacer por cambiarlo. Tanto es así, que no nos planteamos cambiar lo que es obvio que no funciona, que está perjudicando, que está mal, y está mal porque hace que un niño o niña no encaje. Sin pararnos a pensar que lo que hay que cambiar es aquello que hace que no encaje, sea lo que sea. Empezando por las barreras mentales, por las concepciones limitantes y, a partir de ahí, las prácticas que estas concepciones conllevan.
Por ejemplo, el informe psicopedagógico tiene un formato determinado porque alguien (nosotros/as) lo ha hecho así. Cuando un niño o niña no "encaja" en este informe solo encontramos la posibilidad "forzar" la información, los datos que tenemos (qué triste suena esto) para no tener que cuestionar, replantear el contenido y el formato del informe, porque el informe es así, quien dice el informe dice el programa de gestión, etc. ¿Que nos queda, pues?, ¿acudir al mal menor?, ¿vale cualquier cosa para hacer que encaje? ¿No sería más fácil cambiar el informe?. ¿Al igual que otros documentos, programas informáticos de gestión, etc.?
Si consideramos que el niño/a es correcto y perfecto tal como es (porque no puede ser que el niño o niña esté equivocado), no tenemos más remedio que cambiar el resto: tiempos, espacios, metodologías, materiales, y, ¿por qué no?, curriculum, contenidos, y tantos elementos como haga falta para que todo el alumnado se sienta reconocido, querido, valorado...
Como dice mi amiga Saloua: Ser desobediente es mucho más complejo y doloroso, a la vez que necesario y decisivo ¿Hasta qué punto me atrevo a desobedecer? ¡¡¡Que tengáis muy buena y desobediente semana!!




Orientadora educativa en C. Valenciana 

20 comentarios:

  1. Desobediente animando a NO participar en la elaboración o evaluación de revalidas.

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    1. En mi familia estamos ahora con el debate interno de presentar a nuestra hija a las pruebas externas de 6 de primara. Yo no estoy de acuerdo con ellas y menos como me lo han planteado en el colegio. Pero no sé que consecuencias puede tener para la niña. Nos han pasado una circular diciendo que es obligatoria y que hay que justificar la ausencia.

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  2. Indicar que un tienen dos cursos de desfase para q pueda recibir apoyo.

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    1. La educación la tenemos que cambiar entre todos y no solo de palabra que llene conferencias. Vamos a ser quienes somos, sin miedo.
      Matriculando en ordinario y negando que queremos esos "apoyos" que estigmatizan.
      El cambio es entre todos, familias y profesionales

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  3. Desobedecer en nuestro horario diciendo sí a charlas, evaluaciones psicopedagógicas, reuniones, entrevistas con tutores,profesores...siempre que haya un tiempo establecido real.

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  4. Desobedecer diciendo no a charlas, entrevistas con profesores, reuniones,...que ni estén en nuestro horario real.

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    1. Desobedecer respecto a que nuestro horario no contempla las verdaderas funciones.

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  5. Los primeros desobedientes son los que hacen normas, procedimientos, protocolos, informes, valoraciones, que contradicen los derechos reconocidos legalmente a la educación inclusiva de las personas con diversidad funcional. Si no les desobedeces, eres cómplice de la discriminación que generan con su desobediencia.

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    1. Leerte, María José G. Corell, es entrar en el territorio de la cordura, sacarse este pesado traje de "locura" que se nos viene vistiendo de forma sibilina. Gracias por recordarnos que hay normas que cumplir e imposiciones que desobedecer. Gracias por ser aire.

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    2. Cuestionar para tirar abajo lo que no nos sirve y volver a construir el mundo que necesitamos. Desobediencia ante los que no quieren en realidad que nada cambie.
      Manos a la obra entonces

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  6. Buena y necesaria reflexión compañera. Seguimos compartiendo y reflexionando para #ConstruirInclusion

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  7. Como dijo Job "Este es un homenaje a los locos. A los inadaptados. A los rebeldes. A los alborotadores. A las fichas redondas en los huecos cuadrados. A los que ven las cosas de forma diferente." Estos son los que harán un mundo mejor!!

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  8. Desobedecer! Viva la #RevoluciónInclusiva!

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  9. María José, primero de todo darte las gracias por tu reflexión y por compartirla. Yo llevo 3 años pensado lo mismo pero no me hacen caso porque soy su madre. Madres, padres,familia no hacen caso porque no es su caso. Tu que puedes como orientadora hazlo público! Que lo sepa todo el mundo tendrás miles millones de firmas, la mía la primera. Me llamo Gema Martínez y soy de Madrid y he comentado como Anónimo porque soy un desastre con las redes sociales, aunque ya voy mejor �� Salud!

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  10. Enhorabuena María José, estoy totalmente de acuerdo contigo. Como profesionales y como ciudadanas. Para salir de la máquina, ser enteras, plenamente humanas y contruir el mundo que deseamos, donde queremos que crezcan nuestras criaturas. La cobardia hoy es el conformismo. Y aunque con frecuencia lo olvidamos el poder esta en nuestras manos. Superar el miedo significa abrirnos a la energia expansiva de nuestros corazones. No olvides que no estás sola. Mucho ánimo y mil gracias

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  11. Dicen que hay tres clases de personas:los que mandan y gobiernan, los que obedecen y los rebeldes.
    No tengo voz de mando, soy demasiado empática; y gobernar me da grima. Obedecer, me molesta cuando te sugyugas a estructuras irracionales faltas de coherencia y cuando se pone nombre a esta área de confort. Definitivamente...SOY REBELDE !!!!

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  12. Hacer una escuela justa es, necesariamente, desobedecer al proyecto educativo hegemónico de la escuela actual.

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  13. Soy orientadora en la educación pública y las trabas que nos ponen con la alta capacidad son vergonzosas. Nos obligan a seguir unos criterios diagnósticos que no son correctos y, por mucho que nos quejamos, no nos sirve para nada. Es una lucha constante el pode firmar un informe a un niño que no tiene un CI 130 y aún así decir que es de altas capacidades. Los directores de los EOEP no nos lo permiten. Lucha tb el encontrarte con otros compis orientadores que tienen una visión de la alta capacidad que es para echarse a llorar y tener que discutir con ellos para que lean algo actualizado. Incluso, suspender las oposición porque pones que un CI de 129 si puede ser una alta capacidad....es penoso y horrible pero yo y otras compañeras seguimos luchando.

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    1. En este centro lo que cuenta es lo que dice la orientadora y no lo que diga el mejor experto del mundo.....Escuchado por ahí.

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  14. Bendita desobediencia. Solo desobedeciendo se puede atender con justicia la diversidad intelectual. Paradoja: desobedecer las normas es cumplir el espíritu recogido en los principios básicos y objetivos generales de la legislación educativa, relegada a literatura etérea e insustancial. Sería emocionante como padre contarle algún día a vuestro alumno, mi hijo, que la comunidad educativa DESOBEDECIÓ para defender su derecho a recibir una educación de calidad adaptada a sus necesidades. Salvador Fdez.

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