martes, 8 de marzo de 2016

"La importancia de escuchar", por Eugenia Jiménez Gallego

Fuente: eSistémica - E. Jiménez
La orientadora educativa Eugenia Jiménez Gallego publicó en febrero una nueva columna en el espacio abierto "Historias Mínimas" dentro de Cuadernos de Pedagogía. En este caso, habla sobre una de las competencias básicas en el ámbito educativo: la escucha. Gracias a Eugenia por aceptar que compartamos sus columnas en OrienTapas. El debate sigue abierto en redes, tanto en espacios públicos (en Twitter o en Facebook) como en comunidades cerradas de OrienTapas (GrupOrienta en Google+ y Grupo de Consultas, dudas y experiencas en LinkedIn).


Los profesores estamos acostumbrados a hablar: explicar, dar instrucciones, responder dudas, poner ejemplos. Y creo que nos hace falta escuchar mucho más, mucho mejor. Yo, al menos, he aprendido muchísimo desde que les doy a mis alumnos espacio y tiempo para que ellos tomen la palabra. Y entonces ellos han aprendido más. Tutores y orientadores tenemos frecuentes entrevistas con alumnado y familias donde esta habilidad me parece fundamental. Porque si nos descuidamos, nos encontraremos una y otra vez sermoneándoles. Y he descubierto que los demás no son sordos, sino resistentes a llevar sus vidas como otros les marcan. Por eso ahora siempre pregunto en primer lugar: ¿cómo llevas esta situación?, ¿qué es lo que tú quieres?, ¿qué necesitas? Primero necesito entender cómo lo viven y ellos necesitan sentir que a alguien le importa su opinión. Solo después los puedo confrontar con lo que sienten y necesitan los demás, o con las consecuencias para su futuro. Y los acuerdos a los que finalmente lleguemos tienen que partir de estas dos visiones que hemos cruzado. 
Cuando se trata de una asignatura, también siento que escucharlos es necesario. En las clases de Educación Emocional y en tutoría empezamos siempre con una ronda en la que cuentan cómo vienen hoy, y a partir de ahí a veces empezamos la actividad prevista y otras veces tratamos los temas realmente importantes, como la muerte o la familia o la motivación o los conflictos. Incluso en asignaturas de programa más rígido he aprendido a prestar atención a lo que les mueve para poder conectar los contenidos con su vida. Cuando partimos de sus ideas previas, cuando discuten algo en equipo para llegar a una solución común, cuando diseñan un proyecto que surge de lo que quieren investigar, entonces el aprendizaje está vivo, sus cerebros se mueven. Pido al profesorado un minuto de silencio. O varios. Por nuestros alumnos.


Eugenia Jiménez Gallego,
orientadora y autora 
del blog eSistémica

Columna publicada originalmente en: 
"Desde mi sitio", Cuadernos de Pedagogía, Nº 464, Febrero 2016

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