martes, 9 de febrero de 2016

"Desde mi sitio", por Eugenia Jiménez Gallego

Si echabas de menos las columnas de la orientadora educativa Eugenia Jiménez Gallego en la tribuna del Diario de Cádiz, la buena noticia es que Eugenia ha comenzado a publicar en 2016 una breve entrada mensual en el espacio abierto "Historias Mínimas" dentro de Cuadernos de Pedagogía. Recupero en esta entrada su columna de enero, una reflexión sobre nuestro papel como orientadores, tutores y educadores. Y tú, ¿estás en tu sitio? Puedes añadir aquí un comentario o participar en los debates abiertos en redes, tanto en espacios públicos (en Twitter o en Facebook) como en comunidades cerradas de OrienTapas (GrupOrienta en Google+ y Grupo de Consultas, dudas y experiencas en LinkedIn). Gracias a Eugenia por aceptar que compartamos su columna en OrienTapas. Seguiremos muy pendientes de sus próximas publicaciones.

Desde mi sitio - Fuente: Eugenia Jiménez
Solo puedo ser útil al alumnado desde mi sitio, respetando los límites de la posición que ocupo en mi centro. El título de mi columna no podía ser otro. Y es que esa frase resume lo más importante que he aprendido en los últimos años. Solo puedo ser útil al alumnado desde mi sitio, respetando los límites de la posición que ocupo en mi centro. Cuánto me cuesta. Cuánto nos cuesta a tantos docentes vocacionales.
Porque, llevados por nuestra necesidad de ayudar, cuando un chico nos cuenta sus problemas, lo adoptamos en nuestro corazón. Y entonces podemos salirnos del espacio de docentes y ocupar el de la familia. Justamente porque nos implicamos en nuestro trabajo, cuando citamos a sus padres podemos terminar dándoles lecciones sobre cómo ejercer su paternidad. Porque amamos la enseñanza, cuando otros compañeros no siguen nuestra línea de trabajo podemos embarcarnos en una cruzada para cambiarlos, invadiendo su espacio.
Al trabajar así es fácil que terminemos sintiéndonos agotados, frustrados, porque no conseguimos lo que pretendíamos. En lugar de avances es posible que generemos resistencias, y que nos rindamos a la idea de que los hijos seguirán siendo fieles a la ley de su familia, para bien o para mal.
Sin embargo, desde mi puesto de docente puedo hacer muchas pequeñas grandes cosas. Llenar mis clases de significado. Prestar a mis estudiantes los apoyos que requieren en su aprendizaje. Como tutora también puedo llamar con frecuencia a sus padres para compartir con ellos las necesidades que expresan sus hijos, pero empatizando no solo con los menores, sino con la realidad de todo su sistema familiar. Derivar a otros profesionales si necesitan más ayuda. Y como compañera puedo compartir mis prácticas. Así como sumarme a los proyectos colectivos, aunque no se correspondan exactamente con mi ideal.
La psicología y la pedagogía sistémicas me han enseñado que después de hacer lo que me toca solo me queda esperar lo que se haya movido en los otros, respetando sus decisiones. Desde ese sitio, recuperaremos energía y dulces sorpresas.


Eugenia Jiménez Gallego,
orientadora y autora 
del blog eSistémica

Columna publicada originalmente en: 
"Desde mi sitio", Cuadernos de Pedagogía, Nº 463, Enero 2016

4 comentarios:

  1. Que yo recuerde, y hablo de memoria, la sistémica no ha aportado aún prueba alguna de su eficacia. No está sujeta a la evidencia y replicación, y por tanto no es conocimiento científico. Por contra los abordajes cognitivo-conductuales si que cuentan con tal respaldo. Es fácil hablar desde la "experiencia personal" pero a mi el principio de autoridad no me vale para nada y ni dignifica la disciplina ni facilita su avance.

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    1. La escuela es un sistema, ¿no? Pues funciona como cualquier otro...interinfluenciandose sus elementos.
      La Orientacion adquiere su eficacia en el dia a dia del sistema...trabajamos con personas, mi pregunta es ¿para que tiene que ser cientifica la metodologia orientadora?

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    2. Me parece muy positivo que un artículo genere debate. Estoy de acuerdo con Mariola en que es difícil trabajar en un centro escolar si no lo vemos como un sistema y con D.J.J.T en que el abordaje cognitivo-conductual puede ser útil en según qué temas, si bien no es el enfoque más ajustado a las funciones que se nos marcan desde el ámbito educativo. Nuestra formación de base puede ser Psicología, Pedagogía o Psicopedagogía, pero en los centros trabajamos como orientadores y orientadoras, no como científicos ni como terapeutas. Un saludo.

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  2. Yo lo que puedo decir es que el enfoque sistémico me ha cambiado la vida porque me ha cambiado la manera de mirar, dentro y fuera del instituto. Claro que uso lo conductual-cognitivo cuando asesoro a profesorado o familias sobre alumnos con problemas de convivencia o ansiedad ante los exámenes. Pero la sistemica me ayuda a saber cuándo usar una técnica de ese enfoque o de otro y sobre todo he experimentado que lo más importante es la posición desde la que yo intervengo, más aún que la técnica. Me encantaría leer más investigaciones que demostraran esto, solo conozco algo de Carmen Casas de la universidad de Valencia con estudio de casos... Pero la verdad es que mientras investigan o no, no puedo negar mi propia experiencia.

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